Después del episodio depresivo de esta pollita, la cual por poco y pierde todas las plumas de puro piar adolorido, ahora esta bola amarilla entra al mundo del ¿trabajo? ahhhh sí, eso...
Es estresante, por no decir estrepitosa la cantidad de información que me llega cada minuto, y la cual a toda prisa tengo que pescar y procesar a la velocidad que mis garritas me lo permiten.
Por cierto, jamás de los jamases, volveré a trabajar los domingos con la cara de vampiro, que a cada rato me estaba chingue y chingue y chingue... A cada rato me llamaba, me regañaba, se enojaba, me preguntaba que si sabía qué era la Primera División, que está mal redactada mi nota, que me faltaba anexar rubros... Cada vez que su voz chillona pronunciaba mi nombre, yo pensaba ¡Chingada madre! ¿Ahora qué quiere? Méndiga vampira, se siente jefa y ni a eso llega... Bueno, cada quién se alucina con lo que puede... La odio.

Comments (0)
Postar um comentário